Introducción
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas son ocho objetivos que los 191 Estados Miembros de las Naciones Unidas convinieron en tratar de alcanzar para 2015 en el marco de la denominada “Cumbre del Milenio”. En la Resolución 53/202 aprobada el 17 de diciembre 1998, la Asamblea General decidió señalar su 55° período de sesiones como la "Asamblea del Milenio de las Naciones Unidas". Se inició en la Sede por la tarde del 5 de septiembre del 2000 (Resolución 53/239). Cuando los jefes de Estado y/o Gobierno de los Estados Miembros de las Naciones Unidas convergieron en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York para participar en la Cumbre del Milenio del 6 al 8 de septiembre del 2000, probablemente se trató de la reunión más grande de jefes de Estado y/o gobierno llevada a cabo en el mundo. La Cumbre fue una oportunidad histórica para convenir en un proceso para la revisión fundamental del papel de las Naciones Unidas y de los desafíos que enfrentaría en el nuevo siglo. El principal producto de la Cumbre -la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas adoptada por unanimidad- contenía una declaración de valores, principios y objetivos para la agenda internacional del siglo XXI, y estableció plazos para la realización de varios planes de acción colectivos. La Declaración reafirmaba la fe de los Estados Miembros en las Naciones Unidas y en su Carta como elementos indispensables para construir un mundo más pacífico, próspero y justo. El reconocimiento de la responsabilidad colectiva de los gobiernos del mundo para lograr la dignidad humana, la igualdad y la equidad; así como la responsabilidad de los líderes del mundo para con sus ciudadanos, en especial los niños y los más vulnerables. Los líderes declararon que el principal reto era hacer de la globalización una fuerza positiva para todos, reconociendo que hasta dicho momento, sus beneficios y costos no estaban siendo repartidos equitativamente.
ODM 1
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Erradicar la
pobreza extrema y el hambre
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ODM 2
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Lograr la
enseñanza primaria universal;
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ODM 3
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Promover la
igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer
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ODM 4
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Reducir la
mortalidad infantil
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ODM 5
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Mejorar la
salud materna
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ODM 6
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Combatir el
VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
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ODM 7
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Garantizar la
sostenibilidad del medio ambiente
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ODM 8
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Fomentar una
asociación mundial para el desarrollo
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Los ODM apuntaban a servir como un nuevo marco para el desarrollo sostenible, exigiendo que a través de metas y objetivos de equidad social, se contribuyera al desarrollo económico y a su vez se velara por la sostenibilidad ambiental. Para cada uno de los ODM se establecieron metas e indicadores.
Específicamente el relativo a asuntos ambientales –ODM 7- apuntaba a que la integración de los principios del desarrollo sostenible a las políticas nacionales fuera clave para una implementación y promoción exitosa de la sostenibilidad ambiental. Se detallan a continuación las metas e indicadores específicos dispuestos para dicho objetivo.
Meta 7.A: Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales y reducir la pérdida de recursos del medio ambiente
Indicadores
La tasa de deforestación muestra signos de remisión, pero sigue siendo alarmantemente alta
Se necesita urgentemente dar una respuesta decisiva al problema del cambio climático
El éxito sin precedentes del Protocolo de Montreal demuestra que una acción concluyente sobre cambio climático está a nuestro alcance
Meta 7.B: Haber reducido y haber ralentizado considerablemente la pérdida de diversidad biológica en 2010
Indicadores
El mundo no ha alcanzado la meta de 2010 de conservación de la biodiversidad, con posibles consecuencias muy graves
Los hábitats de las especies en peligro no están siendo adecuadamente protegidos
La cantidad de especies en peligro de extinción sigue creciendo a diario, especialmente en países en vías de desarrollo
La sobreexplotación de la pesca global se ha estabilizado, pero quedan enormes desafíos para asegurar su sostenibilidad
Meta 7.C: Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento
Indicadores
El mundo está en camino de cumplir con la meta sobre agua potable, aunque en algunas regiones, queda mucho por hacer
Se necesitan esfuerzos acelerados y específicos para llevar agua potable a todos los hogares rurales
El suministro de agua potable sigue siendo un desafío en muchas partes del mundo
Dado que la mitad de la población de las regiones en vías de desarrollo carece de servicios sanitarios, la meta de 2015 parece estar fuera de alcance
Las diferencias en lo que respecta a cobertura de instalaciones sanitarias entre zonas urbanas y rurales siguen siendo abismales
Las mejoras en los servicios sanitarios no están llegando a los más pobres
Meta 7.D: Haber mejorado considerablemente, en 2020, la vida de al menos 100 millones de habitantes de barrios marginales
Indicadores
Las mejoras de barrios marginales, si bien han sido considerables, son insuficientes para compensar el aumento de personas pobres en zonas urbanas
Se necesita una meta revisada sobre la mejora de barrios marginales para fomentar las iniciativas a nivel país
Indicadores
La tasa de deforestación muestra signos de remisión, pero sigue siendo alarmantemente alta
Se necesita urgentemente dar una respuesta decisiva al problema del cambio climático
El éxito sin precedentes del Protocolo de Montreal demuestra que una acción concluyente sobre cambio climático está a nuestro alcance
Meta 7.B: Haber reducido y haber ralentizado considerablemente la pérdida de diversidad biológica en 2010
Indicadores
El mundo no ha alcanzado la meta de 2010 de conservación de la biodiversidad, con posibles consecuencias muy graves
Los hábitats de las especies en peligro no están siendo adecuadamente protegidos
La cantidad de especies en peligro de extinción sigue creciendo a diario, especialmente en países en vías de desarrollo
La sobreexplotación de la pesca global se ha estabilizado, pero quedan enormes desafíos para asegurar su sostenibilidad
Meta 7.C: Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento
Indicadores
El mundo está en camino de cumplir con la meta sobre agua potable, aunque en algunas regiones, queda mucho por hacer
Se necesitan esfuerzos acelerados y específicos para llevar agua potable a todos los hogares rurales
El suministro de agua potable sigue siendo un desafío en muchas partes del mundo
Dado que la mitad de la población de las regiones en vías de desarrollo carece de servicios sanitarios, la meta de 2015 parece estar fuera de alcance
Las diferencias en lo que respecta a cobertura de instalaciones sanitarias entre zonas urbanas y rurales siguen siendo abismales
Las mejoras en los servicios sanitarios no están llegando a los más pobres
Meta 7.D: Haber mejorado considerablemente, en 2020, la vida de al menos 100 millones de habitantes de barrios marginales
Indicadores
Las mejoras de barrios marginales, si bien han sido considerables, son insuficientes para compensar el aumento de personas pobres en zonas urbanas
Se necesita una meta revisada sobre la mejora de barrios marginales para fomentar las iniciativas a nivel país
Avances y asuntos pendientes
Desde la adopción de los ODM, gobiernos, socios, grupos e individuos de todo el mundo se movilizaron para hacer frente a las múltiples dimensiones de la pobreza y fomentar el desarrollo humano. Se lograron avances significativos. A nivel global, la pobreza y el hambre se redujeron de manera significativa. En las regiones en desarrollo, la proporción de personas que viven con menos de 1,25 dólares al día se redujo a más de la mitad, del 47% en 1990 al 22% en 2010. El mundo ha cumplido, conforme lo señala el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con el ODM relativo al agua potable cinco años antes de lo programado. En 2010, el 89% de la población mundial estaba utilizando ya fuentes de agua potable mejoradas, cuando en 1990 era del 76%. Si la tendencia continúa, en 2015 el 92% de la población mundial tendría cubierta esta necesidad. Sin embargo, las perspectivas de alcanzar todos los ODM siguen variando considerablemente según los países y regiones. De hecho, gran parte de los progresos realizados en pobreza y el hambre se han hecho en unos pocos países grandes. Más de 1 billón de personas aún viven en pobreza extrema. Muchas siguen enfrentando graves privaciones de necesidades humanas básicas, incluyendo alimentos, agua potable, saneamiento, salud, vivienda y educación, con el progreso obstaculizado por profundas desigualdades vinculadas a los ingresos, el género, la etnia, la discapacidad, la ubicación y la edad. La crisis económica mundial y el aumento de los conflictos en los últimos años aumentaron la pobreza y la desigualdad, mientras que el cambio climático amenaza con revertir los logros y socavar futuras conquistas (Mohammed, Amina J. (2013) UN Special Adviser onPost-2015 Development Planning).
Según información del PNUD en lo referente a los ODM para 2015 en materia ambiental, el aumento del área forestada en Asia está ayudando a ralentizar, pero no a revertir, las pérdidas generalizadas en todo el mundo. La reducción en la tasa de pérdida forestal se debe a que hay menos deforestación y a que se están estableciendo nuevas zonas forestadas, así como a la expansión natural de los bosques existentes. En consecuencia, en los últimos 20 años la pérdida neta en todo el mundo disminuyó de -8,3 millones de hectáreas por año en la década de los 90 a -5,2 millones de hectáreas por año en la década pasada. Sudamérica y África sufrieron la mayor pérdida neta de bosques entre 2000 y 2010. Oceanía también informó sobre una pérdida neta, debida principalmente a las intensas sequías y a los incendios forestales sufridos por Australia.
En contra de la tendencia que se venía manteniendo desde hace tiempo, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) disminuyeron en 2009 en todo el mundo en un 0,4%, pasando de 30.200 millones de toneladas métricas en 2008 a 30.100 millones de toneladas métricas en 2009. En 2011 la comunidad internacional dio otro paso hacia el fortalecimiento de una acción internacional sobre el cambio climático. En la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que tuvo lugar en Durban (Sudáfrica) se acordó tomar medidas más estrictas para controlar las emisiones de los gases de efecto invernadero que inducen el cambio climático. La exitosa puesta en práctica del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono abre el camino para ampliar el control a más sustancias. En 2012 se cumplió el 25° aniversario del referido Protocolo y se han dado varios logros, siendo quizás el más notable la reducción de más del 98% en el consumo de sustancias que destruyen la capa de ozono. Las reducciones logradas hasta la fecha dejan a los hidroclorofluorocarburos (HCFC) como el grupo mayor de sustancias que quedan por retirar del mercado.
Sin embargo, se sigue perdiendo biodiversidad pese a estar protegiéndose más áreas de la superficie de la tierra. En 2010 las áreas terrestres protegidas cubrían el 12,7%, pero en el caso de los océanos la protección se extendía a solo el 1,6%. La protección terrestre se duplicó entre 1990 y 2010 en 59 de los 228 países de los que se tenían datos, y la protección marina se duplicó en 86 de 172 países de los que se tenían datos. En 2009, de las 395 especies de peces vigiladas, que representan el 70% de la pesca mundial, el 30% estaban siendo sobreexplotadas. Un signo de alerta de la continua y creciente sobreexplotación es el nivel récord mundial de capturas de especies marinas de 87,8 millones de toneladas al que se llegó en 1996, que descendió luego a 79,5 millones de toneladas en 2009.
