El pasado 12 de diciembre en París, 195 naciones alcanzaron un acuerdo histórico para combatir el cambio climático e impulsar medidas e inversiones para un futuro bajo en emisiones de carbono, resiliente y sostenible.
El objetivo principal del acuerdo universal es mantener el aumento de la temperatura en este siglo muy por debajo de los 2 grados centígrados, e impulsar los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura incluso más, por debajo de 1,5 grados centígrados sobre los niveles preindustriales.
El límite de los 1,5 grados centígrados es significativamente una línea de defensa más segura frente a los peores impactos del cambio climático. Además, el acuerdo busca reforzar la habilidad para hacer frente a los impactos del cambio climático.
El objetivo principal del acuerdo universal es mantener el aumento de la temperatura en este siglo muy por debajo de los 2 grados centígrados, e impulsar los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura incluso más, por debajo de 1,5 grados centígrados sobre los niveles preindustriales.
El límite de los 1,5 grados centígrados es significativamente una línea de defensa más segura frente a los peores impactos del cambio climático. Además, el acuerdo busca reforzar la habilidad para hacer frente a los impactos del cambio climático.
Para lograr estos objetivos ambiciosos e importantes, se pondrán en marcha flujos financieros apropiados para hacer posible una acción reforzada por parte de los países en desarrollo y los más vulnerables en línea con sus propios objetivos nacionales.
El acuerdo engloba elementos esenciales para impulsar la acción climática
El Acuerdo de París y los resultados de la conferencia de la ONU sobre el clima (COP 21) cubren áreas cruciales consideradas esenciales para una conclusión emblemática:
· Mitigación: reducir las emisiones lo suficientemente rápido como para lograr el objetivo de temperatura.
· Un sistema de transparencia y de balance global; una contabilidad para la acción climática.
· Adaptación: fortalecer la habilidad de los países para hacer frente a los impactos climáticos.
· Pérdidas y daños: fortalecer la habilidad para recuperarse de los impactos climáticos.
· Apoyo: incluido el apoyo financiero para que las naciones construyan futuros limpios y resilientes.
A la vez que establecen una dirección a largo plazo, los países alcanzarán un pico de emisiones, lo antes que les sea posible, y seguirán presentando planes nacionales de acción climática que detallen sus objetivos futuros frente al cambio climático.
Esto se construye a partir del impulso sin precedentes que suponen los esfuerzos realizados hasta ahora por 188 países que han contribuido al nuevo acuerdo con sus planes de acción climática, que de manera drástica van a ralentizar el ritmo de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
El nuevo acuerdo establece además el principio de que los futuros planes nacionales no serán menos ambiciosos que los existentes, lo que supone que estos 188 planes de acción climática constituyen una base y cimientos firmes para una ambición mayor.
Los países someterán sus planes climáticos actualizados, denominados contribuciones determinadas a nivel nacional (INDC, por sus siglas en inglés), cada cinco años con las que irá aumentando la ambición en el largo plazo.
El acuerdo refuerza el apoyo a las naciones en desarrollo
El Acuerdo de París cubre además el apoyo adecuado para las naciones en desarrollo y establece un objetivo global para fortalecer considerablemente la adaptación al cambio climático a través del apoyo y la cooperación internacional.
Los ya amplios y ambiciosos esfuerzos de los países en desarrollo de construir su propio futuro limpio y resiliente al clima contarán con un mayor apoyo financiero de los países desarrollados y con las contribuciones voluntarias de otros países.
Los gobiernos decidieron que trabajarán para definir una hoja de ruta clara sobre el aumento del financiamiento climático a los 100.000 millones de dólares para 2020 así como para establecer antes de 2025 un nuevo objetivo de financiamiento por encima de la base de los 100.000 millones de dólares.
Firma del Acuerdo de París
Tras su adopción por parte de la COP (Conferencia de las Partes), el Acuerdo de París será depositado en las Naciones Unidas en Nueva York y estará a disposición para ser firmado durante un año a partir del 22 de abril de 2016, el Día de la Madre Tierra.
El acuerdo entrará en vigor cuando 55 países que representen al menos el 55% de las emisiones mundiales hayan depositado sus instrumentos de ratificación.
Ciudades, provincias, empresas e inversores se ponen en la misma línea
El acuerdo se ha logrado con un telón de fondo compuesto por una oleada de acción climática extraordinaria por parte de ciudades, regiones, empresas y sociedad civil.
La COP ha acogido una semana de eventos en el marco de la Agenda de Acción Lima-París en los que se ha visto una oleada de iniciativas por parte de estas entidades. Estos eventos han sido una muestra de la fuerte e irreversible tendencia a la acción climática que hay en marcha.
En la COP 21, los países reconocieron la enorme importancia de estas iniciativas y llamaron a que estas acciones registradas en el portal NAZCA, albergado por la ONU, continúen y se aumenten como una parte esencial para la rápida implementación del Acuerdo de París.
La Agenda de Acción presenta un nivel de acción a nivel mundial sin precedentes y parte de esas acciones están registradas en el portal NAZCA y la propia Agenda de Acción Lima-París:
· Más de 7.000 ciudades, incluyendo las más vulnerables al cambio climático, de más de 100 países. Estas ciudades tienen una población conjunta de más de 1.200 millones de personas y suponen alrededor del 32% del PIB mundial.
· Estados subnacionales y regiones comprendiendo un quinto del total del suelo mundial y con un PIB combinado de 12,5 billones de dólares.
· Más de 5.000 empresas de más de 90 países que juntas representan la mayoría de la capitalización del mercado mundial y más de 38 billones de dólares de ingresos.
· Casi 500 inversores con activos bajo gestión de más de 25 billones de dólares.
Christiana Figueres, la Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, dijo: “El reconocimiento de las acciones de las empresas, inversores, ciudades y regiones es una de los resultados clave de la COP 21. Junto con la Agenda de Acción Lima-París, la oleada de acciones muestra que el mundo está en una trayectoria inevitable hacia un mundo sostenible y bajo en carbono”.
El acuerdo engloba elementos esenciales para impulsar la acción climática
El Acuerdo de París y los resultados de la conferencia de la ONU sobre el clima (COP 21) cubren áreas cruciales consideradas esenciales para una conclusión emblemática:
· Mitigación: reducir las emisiones lo suficientemente rápido como para lograr el objetivo de temperatura.
· Un sistema de transparencia y de balance global; una contabilidad para la acción climática.
· Adaptación: fortalecer la habilidad de los países para hacer frente a los impactos climáticos.
· Pérdidas y daños: fortalecer la habilidad para recuperarse de los impactos climáticos.
· Apoyo: incluido el apoyo financiero para que las naciones construyan futuros limpios y resilientes.
A la vez que establecen una dirección a largo plazo, los países alcanzarán un pico de emisiones, lo antes que les sea posible, y seguirán presentando planes nacionales de acción climática que detallen sus objetivos futuros frente al cambio climático.
Esto se construye a partir del impulso sin precedentes que suponen los esfuerzos realizados hasta ahora por 188 países que han contribuido al nuevo acuerdo con sus planes de acción climática, que de manera drástica van a ralentizar el ritmo de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
El nuevo acuerdo establece además el principio de que los futuros planes nacionales no serán menos ambiciosos que los existentes, lo que supone que estos 188 planes de acción climática constituyen una base y cimientos firmes para una ambición mayor.
Los países someterán sus planes climáticos actualizados, denominados contribuciones determinadas a nivel nacional (INDC, por sus siglas en inglés), cada cinco años con las que irá aumentando la ambición en el largo plazo.
El acuerdo refuerza el apoyo a las naciones en desarrollo
El Acuerdo de París cubre además el apoyo adecuado para las naciones en desarrollo y establece un objetivo global para fortalecer considerablemente la adaptación al cambio climático a través del apoyo y la cooperación internacional.
Los ya amplios y ambiciosos esfuerzos de los países en desarrollo de construir su propio futuro limpio y resiliente al clima contarán con un mayor apoyo financiero de los países desarrollados y con las contribuciones voluntarias de otros países.
Los gobiernos decidieron que trabajarán para definir una hoja de ruta clara sobre el aumento del financiamiento climático a los 100.000 millones de dólares para 2020 así como para establecer antes de 2025 un nuevo objetivo de financiamiento por encima de la base de los 100.000 millones de dólares.
Firma del Acuerdo de París
Tras su adopción por parte de la COP (Conferencia de las Partes), el Acuerdo de París será depositado en las Naciones Unidas en Nueva York y estará a disposición para ser firmado durante un año a partir del 22 de abril de 2016, el Día de la Madre Tierra.
El acuerdo entrará en vigor cuando 55 países que representen al menos el 55% de las emisiones mundiales hayan depositado sus instrumentos de ratificación.
Ciudades, provincias, empresas e inversores se ponen en la misma línea
El acuerdo se ha logrado con un telón de fondo compuesto por una oleada de acción climática extraordinaria por parte de ciudades, regiones, empresas y sociedad civil.
La COP ha acogido una semana de eventos en el marco de la Agenda de Acción Lima-París en los que se ha visto una oleada de iniciativas por parte de estas entidades. Estos eventos han sido una muestra de la fuerte e irreversible tendencia a la acción climática que hay en marcha.
En la COP 21, los países reconocieron la enorme importancia de estas iniciativas y llamaron a que estas acciones registradas en el portal NAZCA, albergado por la ONU, continúen y se aumenten como una parte esencial para la rápida implementación del Acuerdo de París.
La Agenda de Acción presenta un nivel de acción a nivel mundial sin precedentes y parte de esas acciones están registradas en el portal NAZCA y la propia Agenda de Acción Lima-París:
· Más de 7.000 ciudades, incluyendo las más vulnerables al cambio climático, de más de 100 países. Estas ciudades tienen una población conjunta de más de 1.200 millones de personas y suponen alrededor del 32% del PIB mundial.
· Estados subnacionales y regiones comprendiendo un quinto del total del suelo mundial y con un PIB combinado de 12,5 billones de dólares.
· Más de 5.000 empresas de más de 90 países que juntas representan la mayoría de la capitalización del mercado mundial y más de 38 billones de dólares de ingresos.
· Casi 500 inversores con activos bajo gestión de más de 25 billones de dólares.
Christiana Figueres, la Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, dijo: “El reconocimiento de las acciones de las empresas, inversores, ciudades y regiones es una de los resultados clave de la COP 21. Junto con la Agenda de Acción Lima-París, la oleada de acciones muestra que el mundo está en una trayectoria inevitable hacia un mundo sostenible y bajo en carbono”.
Sobre la CMNUCC
Con 196 Partes, la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) cuenta con un número de miembros que
la hace casi universal y es el tratado precursor del Protocolo de Kyoto de
1997. El Protocolo de Kyoto ha sido ratificado por 192 de las Partes de la
CMNUCC. En virtud del Protocolo, 37 Estados, consistentes en países muy
industrializados y países que se encuentran en la fase de transición a una
economía de mercado, han contraído compromisos jurídicamente vinculantes de
limitación y reducción de las emisiones. En la Conferencia de Doha en 2012, los
Estados Partes del Protocolo de Kyoto adoptaron una enmienda del mismo, la cual
establece el segundo periodo de compromisos del Tratado. El objetivo último de
ambos tratados es estabilizar las concentraciones de gases de efecto
invernadero en la atmósfera a un nivel que evitará la interferencia peligrosa
del ser humano en el sistema climático.
Ver también
Sitio web de
la CMNUCC
La CMNUCC en Twitter: español: @CMNUCC|
La Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, Christiana Figueres, en Twitter: @CFigueres
La CMNUCC en Facebook: facebook.com/UNClimateTalks
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La Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, Christiana Figueres, en Twitter: @CFigueres
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Fuente: UNFCCC.int

